Obra / 022
La travesía
La instalación está conformada por tres partes, realizadas en diferentes medios. El recorrido tiene su inicio con la siguiente frase de la Ilíada: “Y dejando las armaduras en el fértil suelo, se pararon muy cerca los unos de los otros”. El proyecto alude al difícil camino de regreso hacia la paz por parte de los actores del conflicto, después de haber vivido décadas de confrontación armada.
Primera parte. Instalación Umbrales. El espectador debe recorrer un espacio estrecho, largo, claustrofóbico. A lado y lado de este pasaje, encontramos numerosas puertas recostadas contra las paredes. Son puertas usadas que han sido extraídas de casas de familia demolidas. Hacia el final del pasillo, se encuentra la única puerta que se puede abrir.
Segunda parte. Video instalación. Se presenta un conjunto de escenas donde una persona invidente lleva cargada en sus espaldas a otra persona que carece de una pierna, recorriendo un territorio a veces desierto, a veces hostil. Apoyados en sus mutuas limitaciones y posibilidades, logran avanzar dificultosamente, reconociéndose lentamente. Las escenas no siguen un guion, más bien plantean un clima emocional y sensorial.
Tercera parte. En una tercera sala, video proyección presenta una escena doméstica: el lavadero de ropa de una casa campesina, detrás del cual hay una ventana que da al campo. Frente a la ventana, en el tendedero de ropa, tres prendas de vestir se secan al viento y nos sugieren quiénes son sus habitantes. Nada especial sucede. Desde el interior de la casa se escucha el viento que mueve el follaje y cantos de aves de corral que se mezclan con sonidos producidos por labores domésticas. El agua que cae suavemente en la poceta del lavadero.